sábado, 25 de junio de 2022

1985. El Centro Estudiantil (y logo solcito de ECU)

 1985. A mediados de año, una tarde de sábado, caminando por calle Entre Ríos a la altura de Catamarca y Salta, se escuchaba música muy fuerte, estaba sonando Virus, con "Amor Descartable", era novedad en las bateas, estaba recién estrenado el álbum Relax. La música provenía de un local en un primer piso, donde actualmente funciona un local de Nexon (2022), anteriormente Centro Eléctrico. Pero en aquellos años era lo que considerabamos un Antro: un local de video juegos llamado "Molino Rojo". Cada tanto hacíamos una entrada al lugar para disfrutar de los ColecoVision que llenaban el local, junto con Flippers y otros juegos.  

Volvamos al tema de esta nota. Esos días se estaba gestando un Centro Estudiantil. Pasé a curiosear y estaban tomando los datos y te hacían un carnet. Supongo yo que con los mismos beneficios que hoy tenemos cuando presentamos la tarjetita en el Vea, en el supermercado Día, etc. es decir, obtener descuentos en algún producto o servicio. En la semana ya había llevado la fotito para hacerme socio. 

Uno o dos sábados siguientes fue la inauguración. Recuerdo perfectamente la canción de apertura: In Jeopardy (en peligro) de Roger Hodgson (cantante de Supertramp) y la animación de un incipiente Charly Monaje, recién llegado a Concordia, que por esos día estaba trabajando en LT15.

Muchos chicos fuimos a la inauguración. Recuerdo estar en la entrada del local esperando para entrar, y notábamos que las vidrieras temblaban. No sabíamos si era por el ruido generado o por la gran cantidad de gente que estaba en esa suerte de entrepiso.

La segunda vez que fui, ya no nos gustó mucho la cosa, los vidrios estaban anunciando un final trágico si esto seguía así. Bueno, luego nos enteramos que el local fue suspendido, por suerte, antes que ocurra alguna tragedia. 

Esta pequeña anécdota que algunos aún recordaran, fue generada por que mi amigo, Manuel Franco (Colorlab) publicó en un grupo de Wsap la fotito de su carnet de socio. Yo tenía mi carnet, pero andá a saber donde habrá quedado.

Lo curioso del Carnet, es que el loguito se parece muchísimo al logo que en 1987 formó parte del logo oficial de ECU, por muuchos años.


Según una nota que dió Charly Monaje a un medio local, en ese Centro Estudiantil, alguien lo vió y le gustó para animar ECU. En 1985, los bailes organizados por ECU se realizaban en el Gimnasio de los Capuchinos, recientemente inaugurado. Ya no recuerdo haberlo visto si ya estaba como conductor de las fiestas.

Al ColecoVision lo conocíamos por que había un programa a las 12 de la noche, llamado Kenia Sharp Club, que tenía como auspiciante a esta marca. Competía con los japoneses de Konami, Sega etc.. que ya estaban en el salón de pool Carabelli (ya haremos alguna entrada al respecto).

Del Centro Estudiantil no se tuvo mas noticias, quizá esa suspensión marcó el final del mismo o bien se mezcló con las organizaciones de ECU. Algún lector recordará aquellos momentos y nos comentará.


Fuente: Edgardo Palauro
Carnet: Manuel Franco (promo 86 ENET 1)

miércoles, 15 de junio de 2022

1981. 5000 estudiantes en el Ferrocarril (apostillas)

 1981. El diario El Sol del 23 de setiembre, anunciaba a las reinas elegidas, un poco tarde, alrededor de las 4:30 de la mañana. Por esta razón,  el diario del 23 recién publica la nota, y no el día 22.


Otro dato es sobre la multitudinaria asistencia. Unos  5000 asistentes al Club Ferrocarril. Mucho no ?. Ese año hubo transmisión de ATC, el canal 7 de hoy. La transmisión fue en diferido el sábado siguiente en el programa "Show Fantastico". Un programa Omnibus que se transmitía desde mediodía hasta las 19:00 hs, mas o menos.

Teresita Miñones de García, Ingenieros Ramiro Cortina y Pedro Iturburu, el señor Jorge Cabral fue el jurado de Reinas.

Jorge Marelli, Horacio Marino, Laura Fontan, Jorge Roberto Lorenzi, Juan Antonio Leonardi, el jurado de carrozas.

Como dato curioso: hasta el 5to premio en categorías artísticas y alegóricas y 3er premio en humorísticas.




Fuente: Diario El Sol, 23 setiembre 1981

viernes, 22 de abril de 2022

1982. Coronandote Primavera (ENET 1)

 1982. En 2018 recibimos las primeras imágenes de esta carroza (ver el link) esperando para desfilar, en Estación Norte. (allí esperaba el carrousel primaveral en estos años).

En esta ocasión, la recibimos del mismísimo Calvet, y que no había sido revelada (si, los rollos de negativos), hasta hoy, tiempo que se tomó don Calvet, para "revelarlas" digitalmente directamente del negativo.

La historia de esta carroza, tiene un condimento particular: es una no oficial premiada.

Colegio: ENET 1
Categoría: Alegóricas
Nombre: Coronándote Primavera
Premio: 1er premio.


Fuente: Calvet

domingo, 26 de septiembre de 2021

2021. Noche Ochentosa (Musicales)

2021. Después de una larga pandemia, queríamos otro tipo de Virus. Marcelo Moura ex Virus y su Banda, finalmente estuvieron rememorando todos los clásicos de la banda Rockera y pop electrónica de los 80.


Compartieron escenario  Ana Naón, la banda pop funky groove "Maniquí" que, con estilo ochentoso le puso el clima a lo que se avecinaba luego.

Wadu Wadu, El rock es mi forma de ser, En mi garage, el probador, hay que salir del agujero interior, que hago en Manila, Carolina, Me puedo programar, Amor descartable, Pronta entrega, pecado para dos, Una luna de miel en la mano, Imágenes paganas, Superficies de placer... entre tantos éxitos, se escucharon y tararearon durante la noche...

 
El Club del Vinilo, de la mano de los chicos de FM Extremo 87,9 pusieron el broche final haciendo salir a la pista a los concurrentes al recital.   Claro, el baile se desarrolló dentro de cada burbuja, asi lo indicaba el animador. Sirvió también para calentar un poquito la fresca noche de Concordia.


Gracias a Matias André y AC Producciones, pudimos aflojar tensiones acumuladas y pasar un agradable rato ochentoso aquí, en Concordia.

Fuente:  Edgardo Palauro

martes, 21 de septiembre de 2021

1984. Hubo un tiempo que fue hermoso...

 1984. Poné "cancion para mi muerte" de Sui Generis, y leete esto..

Hubo un tiempo en el que septiembre no pasaba desapercibido. Fue a principios de los años “ochentosos” en una ciudad argentina de la provincia de Entre Ríos llamada Concordia.


   Librerías y kioscos se aseguraban suficiente stock y variedad de papel crepé, tijeras y broches para engrampar. Vecinos y familiares solventaban los gastos. Kilos de harina, ingrediente clave para engrudar, desaparecían de cada hogar. Soldadoras y demás herramientas eran prestadas casi sin opción por padres, tíos y demás mecánicos conocidos.

   Curtiembres, aserraderos y empaques cedían un rincón para ser “el galpón de la carroza”. Algún pariente con quinta, no tenía excusa a la hora de prestar un acoplado acorde al tamaño de la carroza. El quintero lo entregaba a sabiendas de que la promesa de devolverlo en tiempo y forma había sido jurada en vano. Los perdedores, lo abandonarían como consecuencia de una visceral decepción. Los ganadores dilatarían el momento ante la renovada ilusión de llegar al regional, a llevarse a cabo en Federación o Villaguay.


   Septiembre era el tiempo de los mejores vermuts, palabra que refería inequívocamente a bailes estudiantiles y recitales para recaudar fondos organizados por E.C.U. El lugar elegido era por lo general “el Ferro”, por ser el único suficientemente grande, techado y disponible.

   Estudiantes Concordienses Unidos era una comisión autárquica y autónoma integrada por un representante de cada escuela secundaria de la ciudad. Que se llamaran Unidos no era un dato menor. Interactuaban a pesar de las rivalidades históricas de las distintas escuelas cuando competían en estudiantinas y por carrozas y reinas.

   La cuenta regresiva para el desfile se palpitaba en las calles. Cuanto más cerca de los eventos, más flecos de papel de diario arremolinaba el viento y hasta alguna que otra farola podía amanecer sin foco.

   Los profesores, en general, mostraban cierta piedad hacia sus desconcentrados estudiantes. Se preparaban además para la noche del 20, en la que, a cambio de una serenata, aportarían víveres para el picnic del 21. Tarta de jamón y queso. Casera. No existía otra. Por lo general, vino para los muchachos, sea en caja o en sachet y jugo para las chicas. Las gaseosas no eran opción porque sus envases no retornarían. El vino con jugo era sangría. El Fernet con Cola, ciencia ficción.

   Los estudiantes eran autónomos en sus actividades. Los padres no intervenían, no llevaban ni buscaban. El celular no había nacido. Con avisar dónde se iba a estar, ya era más que suficiente. La libertad era ejercida con responsabilidad y se saboreaba de una manera que ya no.

   El 19 comenzaban los tres días más intensos jamás vividos. Si había clases, cada uno sabía si debía o no ir. O si podía o no faltar. Por las tardes, se iba al galpón, a terminar o a retocar la carroza. Por las noches, se la llevaba a desfilar, cinchada por un tractor a cargo de algún estudiante que había demostrado ser idóneo.


   Desfilaban todas las categorías juntas. Los contratiempos eran moneda corriente. El desfile podría anunciarse a las 21, comenzar a las 23 y terminar a las 5 de la mañana. Sin embargo, el público, al que no se le cobraba absolutamente nada, permanecía estoica pero animadamente en las veredas de la calle Entre Ríos, que de peatonal aún no tenía nada. La plaza 25 de Mayo explotaba de gente. Allí estaba el palco del jurado. 

Al llegar a la esquina de Pellegrini y Mitre, los nervios eran incontrolables. Todo debería funcionar perfectamente. Los movimientos, las luces. Ni hablar de las humorísticas. La actuación debería ser memorable.

   Luego, un grupo llevaba la carroza hasta el galpón y se quedaba a custodiarla. Siempre se rumoreaban historias de incendios intencionales. La mayoría regresaba a sus hogares por una ducha, un plato de comida y dos horas de sueño.

   Al día 20 se le sumaba la serenata en la casa de cada profesor. El camionero podía dejarlos luego en el centro, o bien, bajarlos directamente en la entrada de San Carlos. El parque era de libre acceso, como cualquier otro día.


  Aquellos a quienes la salida del sol del 21 los encontraba en su casa, preparaban la mochila y enfilaban la caminata hacia San Carlos. Circulaban por Juan B. Justo. Eran muchos pequeños grupos que tapizaban la gran avenida. Reían. Tarareaban a Pedro y Pablo. Por lo general, el clima era cómplice de un día de picnic perfecto. Música. Sol y baile.

   A la tardecita se regresaba forzosamente al hogar en busca de una ducha y un cambio de ropa. Luego, el último desfile y un clásico: una noche demasiado fresca que amenazaba con enfermar a reinas y princesas que tiritaban en sus bellos y primaverales vestidos.

   Finalmente, todos al Ferro. Lleno, al punto de no poder ni bailar. Desfile y elección de la reina y sus princesas, evento que, a los ojos de los millennials, resultaría un tanto discriminatorio. A nadie se le hubiese ocurrido elegir un rey. A lo sumo se lo parodiaba hasta el ridículo en alguna carroza humorística.

   Nadie se movía hasta casi el amanecer cuando un José Luis Sack, un Bedriñan o un Charly Monaje anunciaba las carrozas ganadoras. Los campeones festejaban. Los que no, demandaban justicia, escaramuzas de por medio.


   Por fin y con el sol por testigo, se iban todos a dormir hasta el día 23, como mínimo. Los preceptores, cómplices, olvidarían pasar las faltas del 22.

   ¿Cómo lo sabemos? Porque lo vivimos. Lo disfrutamos. Forjamos las amistades más sólidas. Hoy, lo recordamos así. Sin rivalidades de adolescentes y con algún que otro olvido que nos perdonamos cuando contamos el tiempo transcurrido. Entonces, con orgullo, volvemos a decir:

   —Somos la PROMO 84 !
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HUBO UN TIEMPO
de Marta Fabiola Müller
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lunes, 20 de septiembre de 2021

1982. Sinfonia en el fondo del mar (Comercio 1)

 1982. Hermosas fotos de la carroza de Comercio 1 y su reina Marisa Dominguez.

Categoria: Artísticas
Nombre: Sinfonía en el fondo del mar
Premio: 2do premio
Reina: Marisa Dominguez


Gentileza: Calvet fotografías.


1985. El Palco Oficial (Ecu Reinas)

 1985. Postal de otros tiempos. Las reinas una a una iban bajando de su carroza, acompañada de los chicos de ECU. Luego tomaban lugar en el palco oficial, junto con el jurado y demás invitados.


Postulantes a reina del estudiante 1985

Pacheco Andrea         Bachillerato Artistico
Vidal Soler Mariela BHM
Galvarini Susana         Capuchinos                   Princesa
Calabresse Pía                Comercio 1
Bravo Claudia                 ENET 2
Bradanini Carina         Mitre                            Princesa
Tresserras Guillermina Nacional
Barone Gabriela         Normal
Galluzo Laura                 San José                             Reina